Sharon Lee nació el 11 de noviembre de 1987 en la ciudad de San Diego, California, aunque creció en un entorno multicultural que marcó su carácter abierto y decidido. Desde muy joven mostró interés por el arte escénico y la comunicación, lo que la llevó a estudiar brevemente teatro comunitario en su instituto. Su familia, de origen mixto latino y anglosajón, fomentó en ella la independencia y la curiosidad por explorar diferentes culturas. A los 18 años se mudó a Los Ángeles con la intención de abrirse camino en el mundo del entretenimiento, pero sin un plan claro más allá de su determinación por vivir experiencias auténticas.
Antes de dedicarse por completo a la actuación para adultos, Sharon trabajó como modelo de lencería y en sesiones fotográficas comerciales para catálogos locales. Fue precisamente en una de esas sesiones donde un fotógrafo especializado en contenido para adultos notó su presencia natural frente a la cámara y su capacidad para transmitir emociones sin diálogos. Aunque al principio dudó, decidió aceptar la propuesta por la flexibilidad económica y la posibilidad de controlar su propio tiempo. Su primera escena profesional tuvo lugar a los 21 años, bajo un nombre artístico que después cambiaría para adoptar definitivamente Sharon Lee, combinación que eligió por su sonoridad elegante y fácil de recordar en diferentes idiomas.
Durante sus primeros dos años en la industria, Sharon trabajó principalmente en producciones independientes y giras promocionales por el sur de California. Rápidamente se destacó por su profesionalismo y su habilidad para adaptarse a diferentes géneros y escenarios. En 2009 firmó un contrato con una agencia de talentos que le permitió acceder a proyectos de mayor visibilidad, incluyendo series filmadas en locaciones internacionales como México y España. Ella misma ha comentado en entrevistas que uno de los momentos más significativos de su carrera fue rodar una escena en una playa de Cancún, donde sintió que combinaba su amor por el mar con su trabajo. A lo largo de su trayectoria, Sharon ha participado en más de 300 producciones, colaborando con estudios reconocidos y manteniendo una base de seguidores leales que valoran su autenticidad.
Fuera de los reflectores, Sharon Lee es una persona reservada pero con intereses muy concretos. Habla inglés y español con fluidez, y ha usado ese bilingüismo para conectarse con audiencias de ambos lados del Atlántico. Le apasiona la cocina fusión, especialmente la combinación de sabores mexicanos y asiáticos, y ha compartido algunas recetas en sus redes sociales personales. También practica yoga y meditación diariamente, rutina que adoptó después de un período de estrés laboral intenso. En 2015 tomó un descanso de seis meses para viajar sola por el sudeste asiático, experiencia que describió como transformadora y que la llevó a replantearse su relación con el trabajo y la fama. Aunque no tiene pareja estable conocida, mantiene una red de amistades cercanas dentro y fuera de la industria, y ha expresado en varias ocasiones su deseo de emprender un proyecto independiente relacionado con la producción de contenido cultural dirigido a mujeres latinas.
Sharon Lee recibió en 2013 el premio a la Mejor Actriz Revelación en una ceremonia especializada de la costa oeste, galardón que la impulsó a negociar contratos con mayor libertad creativa. Sin embargo, a partir de 2018 comenzó a reducir su participación en escenas convencionales para enfocarse en proyectos de audio erótico y consultoría de imagen para nuevos talentos. En sus propias palabras, buscaba “seguir contando historias, pero con otras herramientas”. En 2021 lanzó un podcast en español donde entrevista a colegas sobre salud mental y finanzas personales en la industria, iniciativa que ha recibido críticas positivas por su tono honesto y sin sensacionalismo. Hoy día combina apariciones esporádicas frente a cámara con la escritura de un libro de memorias que planea publicar bajo un sello independiente, sin prisas, como ha sido su filosofía desde el principio.